El dolor de hombro en el surfista

Por lo que le concierne al hombro, el mecanismo en el que se le somete a un mayor estrés es en la remada y si, además, recordamos que nos pasamos prácticamente la mitad de nuestros baños remando, entenderemos el porqué de la importancia de conocer la dinámica de esta parte del deporte y cómo afecta a esta articulación.
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Si tenemos en cuenta algunos de los datos de los que hablamos en el anterior artículo, que, si no has leído aún te invito a que lo hagas, por probabilidad, alguno de los lectores o lectoras de Margruesa, habrá tenido dolor o alguna molestia de hombro que le ha fastidiado algún baño.
Si bien es cierto que el otro día ya hablábamos de la importancia de entender el dolor como una experiencia multidimensional y no reducirlo a la disfunción estructural de nuestro cuerpo (dimensión biológica), en la práctica deportiva se ha de conocer la biomecánica de cada gesto y cómo esta varía e influye en cada persona.

 

En este caso, por lo que le concierne al hombro, el mecanismo en el que se le somete a un mayor estrés es en la remada y si, además, recordamos que nos pasamos prácticamente la mitad de nuestros baños remando, entenderemos el porqué de la importancia de conocer la dinámica de esta parte del deporte y cómo afecta a esta articulación.

Antes de empezar a analizar el movimiento para así entender algunas propuestas de prevención o tratamiento que daré al final, creo que es necesario hacer un breve repaso de la anatomía del hombro la cual le dota de ciertas peculiaridades que afectan a su funcionamiento.

Más que una articulación, el hombro en sí está formado por varias articulaciones que vinculan de diferentes maneras el húmero, la escápula, la clavícula y el esternón.

 

Para movilizar dichas articulaciones contamos con un complejo muscular alrededor del hombro que además le confiere cierta estabilidad. Aunque son en torno a algo más de una decena de músculos los que participan en estos movimientos y es cierto que cada uno lo hace de una manera diferente, de cara a entender cómo se comporta el hombro sería inútil tratar de aislarlos y verlos como unidades independientes dado que esa no es la forma en la que funciona nuestro cuerpo. Lo realmente interesante sería entender los patrones básicos de movimiento de este complejo articular y ver cómo se combinan para dar lugar a patrones funcionales, como la remada en nuestro caso.


Existe otra gran cantidad de tejidos blandos involucrados en este complejo (vasos, nervios, ligamentos…) además de otras regiones corporales como el cuello, que pueden interferir en muchos de los casos en la sintomatología dolorosa del hombro, por lo que muchas veces no se podrá definir una única causa del dolor.

Volvamos a la remada. A simple vista puede parecer muy sencillo el mecanismo de la brazada, pero la realidad es que, atendiendo a las diferentes fases, se alternan dos fases de movimientos de tiro y empuje resistidos por el agua con una fase de recuperación en la que se vuelve a adelantar el brazo, todo esto realizado en rangos de movimiento muy amplios.

 

A nivel científico, lo que se ha visto es que el único momento de este ciclo en el que ocurre una rotación externa del húmero es en la fase de recuperación, en la cual además no se da una resistencia añadida por el agua, como sí ocurre en las dos primeras fases, caracterizadas por la rotación interna del brazo. Este hecho se complementa con los hallazgos de dos estudios en los que se objetivó una disminución de fuerza relativa en los movimientos de rotación externa en comparación con la rotación interna en surfistas, lo cual podría respaldar la hipótesis de que la fuente principal de síntomas esté potenciada por una disfunción a nivel muscular.

Otra posibilidad recogida en la literatura pone el foco sobre el estrés repetido de las estructuras articulares que se da durante largos ciclos de remada como consecuencia de la parte final de la fase de recuperación, en la que tenemos flexionado el hombro (hacia delante) al tiempo que este se encuentra en rotación interna y que, además, podría ser acentuado por la fuerza compresora que se da al introducir la mano en el agua en esa posición. En esta situación te invito a que vuelvas a pensar en el hombro como un complejo articular y a que experimentes tú mismo cómo afecta también la posición de nuestra espalda en este mecanismo descrito. Dobla tu espalda alta al tiempo que echas los hombros hacia delante, como si quisieras sacar chepa. En esta postura levanta el brazo hacia delante todo lo que puedas. Complicado, ¿no? Ahora repítelo estirando tu espalda y sacando algo de pecho, incluso si quieres haciendo el movimiento de la remada, y te darás cuenta de que una buena movilidad dorsal puede ser beneficiosa en la reducción del estrés articular en este movimiento.

Si bien estas son las principales hipótesis planteadas sobre el dolor de hombro en surferos, como ya sabemos, cada persona es diferente, así como su experiencia dolorosa. En este caso, y más aun teniendo en cuenta la gran complejidad de esta articulación y de la remada, no podemos establecer asociaciones causales en todos los casos y deberemos dejar siempre un hueco para la incertidumbre.

Propuesta práctica

A continuación, propongo una serie de ejercicios simples como una manera activa de integrar lo visto en este artículo sobre el hombro doloroso en el surfista. No obstante, hay que saber que no existen los ejercicios mágicos y que el correcto manejo del acondicionamiento y rehabilitación del hombro son competencias de entrenadores y fisioterapeutas, respectivamente, los cuales deberán valorar la complejidad de cada caso de forma individual para estructurar un programa de entrenamiento o rehabilitación a medida de cada surfista teniendo en cuenta sus (dis)capacidades y objetivos, así como las particularidades de la práctica deportiva de cada uno. En este caso, son propuestas recogidas en los documentos de SMI SURFING INJURY PREVENTION de S. E. Heitkamp y colaboradores, el cual puedes buscar en internet para más información.

Ejercicio 1: una variante de este ejercicio que podría ser más interesante sería realizarlo con una resistencia, como una banda elástica.

 

Ejercicio 2: se alterna la rotación de cuello con las rotaciones de hombro (el pulgar del lado hacia el que miras siempre apunta hacia arriba).

 

Ejercicio 3: en este caso se estaría trabajando la rotación externa resistida. Si lo realizásemos con una banda elástica nos sometería resistencia durante todo el recorrido.

 

A mi parecer, los ejercicios 1, 2 y 3 pueden ser útiles, pero mi elección sería siempre un trabajo más funcional, por ejemplo, integrando la rotación externa dentro del gesto deportivo de la remada.

Ejercicio 4: este caso se asemeja más al movimiento real de la brazada e incide tanto sobre la rotación externa como sobre la extensión de la columna. Una variante podría ser hacerlo de pie con una banda elástica traccionando de nuestra mano hacia delante.

 

Ejercicio 5: este ejercicio es una propuesta recogida dentro de otro protocolo. A la vez que hacemos fuerza isométrica de rotación externa contra la banda, flexionaríamos el hombro hacia arriba. 

 

Ejercicio 6: en este ejercicio se busca una movilidad activa de extensión de espalda. También podría ser realizado sentado, con un respaldo a mitad de espalda que nos permita extendernos hacia detrás con las manos cruzadas detrás del cuello.


Ejercicio 7: esta secuencia dinámica podría ser una buena propuesta para trabajar la movilidad y fuerza combinadas de espalda y hombros. Otra buena alternativa sería el movimiento gato-vaca.

 

Espero que hayas podido sacar algo provechoso del artículo y, como siempre, para cualquier duda, inquietud o aportación te espero en mi correo omarlopezrebenaque@gmail.com.

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Omar López

Omar López

Fisioterapeuta, amante del mar y del surfing y fanático del movimiento y la función

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Solo una matización y eso que el artículo me resulta impecable. Creo que tanto en surf como en natación la brazada consiste en 5 fases: entrada,agarre, tirón y empuje más recobro. Las cuatro primeras son de tracción o parte acuática, la última es aérea.

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