Edu de Monster Surfboards. Foto: Legi

Edu de Monster Surfboards. Foto: Legi

¿Cuándo y cómo decides ponerte hacer tablas?

No es que sea yo mucho de tomar decisiones… Digamos que empezamos en el patio trasero de la casa de Fer (actualmente en Styling), pasamos por tener un taller en la parte vieja de Bilbao para seguir con el hobbie y termino, unos años después, por dedicar la mayor parte del año a hacer tablas. Como el que no ha querido la cosa.

La vida fluctúa y al final hay que quedarse con lo que más cosas positivas te reporta. 

¿De dónde viene Monster?. Me refiero al nombre, el tipo de diseños, shapes, imagen …

Paradójicamente el nombre es una propuesta de Fer (cofundador) que luego se antojó bastante acertada, más incluso cuando me quede solo.. . Así nació el nombre, pero no fue hasta que le encargamos el logo a un amigo (Negrone) que conocía mi debilidad por el cine de terror de  serie B de los 50’s y los 80’s cuando la marca tuvo un logotipo y unas imágenes de referencia para desarrollar la estética.

En cierta manera fue como un psicoanálisis estético/conceptual. Al principio mucho mas cincuentero, más kitsch, pero con el tiempo se fue tornando mucho mas bizarro… Más francés, más oscuro… Hasta que no se cómo ni por qué me quedé con una máxima en cuanto a colores que recuerda a finales de los 80’s y principios de los 90’s.

En cuanto a shape los dos teníamos una idea bastante clara del camino que queríamos experimentar: tablas que no veías normalmente en las tiendas, de las que se oían pocas cosas y que intuíamos se ajustarían más a nuestras habilidades/estilo/intereses. 

Y tal cual, ¿qué hubiera sido de mi vida como surfista sin haber descubierto los twins o las tablas planas? Y supongo lo mismo podrá decir Fer de las singles con verdadero volumen. 

Entregarte a tu propia idea con tanta pasión suena muy bien, sobre todo a la gente que tiene su horario de oficina con su estabilidad y su nómina a fin de mes. Sé que tu caso dista mucho de ese.
Con todas las dificultades que entraña continuar haciendo aquello en lo que uno cree… ¿Qué te motiva a seguir intentándolo cada mañana?

Pues cada día lo tengo menos claro. Y cada día me siento más frustrado por todo. Pero después de desayunar y un largo etcéteras bajo al taller pensando que al menos terminaré lo que tengo empezado para poder cobrarlo y no morir de inanición. Para cuando vuelvo a mirar el reloj son las 11 de la noche y mucha veces ni he comido.

También te digo que el 75% de las ocasiones no he terminado lo que he bajado a hacer y se me ha ido la atención en cualquier chuminada. Lo único razonablemente bueno es que todo ese tiempo tirado a la basura suele ser el embrión de la  siguiente cosa que me mantenga ilusionado. 

¿Cuál es el aspecto más frustrante de hacer tablas?. Me refiero a tu caso en concreto.

Los pequeños detalles supongo. Las cosas a las que sólo se llegan si llevas 25 años haciendo tablas. Y lo peor es que para la gran mayoría es inapreciable, pero me joden la vida, como el resto de problemas aparentemente irresolubles con los que me he topado. 

Por otra parte creo que nunca sabré a ciencia cierta si lo que hago está bien o es una mierda amateur más. Me explico. Es difícil obtener reconocimiento, no como tal, sino como indicativo de que lo estás haciendo bien, en Europa con esta clase de cosas. 

Siendo totalmente sincero, no creo que, como colectivo, tengamos la misma inercia que nuestros homólogos en Australia y América del norte. Todavía hay mucha gente que no entiende que una tabla tintada, pulida, con resin panels y una estética diferente deba costar más que un shortboard blanca.

No sé si es por la influencia de nuestro “carácter” hispánico, que nos hace buscar siempre una rebaja, o es que no nos fiamos por defecto de lo que no tenga la marca USA o AU, o es simple ignorancia. 

La mayoría de tus clientes son de países nórdicos. Curioso, ¿no?

Pues casualidades de la vida. Les hicimos un par de longs a los dueños de una escuela de surf sueca que tienen varios camps en diferentes lugares y van rotando según la estación. 

Luego me compraron tablas sus profesores, sus alumnos y, finalmente, los amigos de los alumnos. Luego los lectores de una revista de surf nórdica que se fijo en la marca… Y así hasta ampliar el campo por casi todos los países de Francia para arriba.

Aprecian el trabajo artesanal hecho a medida. Es más, lo valoran como lo que es: tener a un tío que se exprime los sesos por hacer que tu tabla sea diferente a las demás y que mole. Lo valoran y lo entienden. No dudo que su mayor nivel de vida ayude a tener esa mentalidad, sobre todo por el coste relativo de las cosas. Pero en general son mucho más comprensivos, flexibles y agradecidos.
 
Ojo, sobre todo si los comparo con los que me preguntan con interés y luego se llevan las manos a la cabeza (de forma metafórica). Estoy aun más agradecido a los clientes que me comprar en España, por lo que significa apostar por una marca de aquí y por lo que significa económicamente. 

¿Cuánto tiempo le dedicas a cada tabla?. Siendo como es un proceso artesanal y muy creativo, ¿cuál es la parte que más te cuesta o desgasta?

Variable, depende más de que tenga una buena idea o de que entienda lo que le va a encajar mejor al cliente que lo que tardo en hacer la tabla en sí.

Sigue llevando mucho más tiempo que una tabla blanca, mucha más dedicación y mimo. 

Sin lugar a dudas lo que más me desgasta es tener que elevar cada vez un poco más el listón. Así es como me lo tomo, me gustaría que cada tabla fuera mejor que la anterior, más sólida en términos de diseño y que cada shape funcione mejor también. Lo que es especialmente frustrante ya que no soy capaz de tener 10 ideas buenas al mes, ni puedo saber más sobre lo que se sin que alguien (que tenga tacto) pruebe cada una de las variaciones o directamente fusile shapes.
 
¿Con qué valores te gustaría que se quedase la gente cuando piensa en Monster?. ¿Qué te gustaría poder hacer y no haces?. ¿Cómo te gustaría imaginar tu marca dentro de 10 años?

Me gustaría que fuera realmente difícil de encontrar una Monster de segunda mano. Realmente me gustaría poder tener más tiempo para retomar caminos que abandoné porque las técnicas requeridas eran demasiado complejas. 

Con la mentalidad de hoy me gustaría poder decir que mis tablas se venden en todo el mundo. Eso significaría que lo que hago lo merece. Siendo optimista, me gustaría poder llegar a decir que en 10 años 

…Mandarlo todo a tomar por culo. Hasta aquí hemos llegao. Sin embargo, ahí sigues.

Lo considero una huida hacia delante. No tengo mucho más que me haga feliz, aunque sea a ratos. Así de triste o así de bueno. 

También te digo. La primera vez que me aburra, me dedicaré a otra cosa. Hacer tablas me gusta, pero para mí. Para hacerlas para los demás necesito que me motive algo más, algo menos egoísta.

He llegado a la conclusión de que esto me ha hecho ser tajante en cosas, como que me manden diseños para copiar literalmente. Entiendo que alguien busque quien le lleve su tabla soñada a cabo. Pero realmente me aburre sobre manera no tener espacio para darle una vuelta o para probar cosas. 

Tu vida es difícil  pero sin el shape sería… ¿Vacía?. Eso sería mucho peor, ¿verdad?

Me gustaría creer que si fuera millonario no volvería a hacer una tabla en la puta vida. Pero me temo que como mucho tendría todos los juguetes que se pueden tener, los que hacen otros shapers y los que fuera capaz de concebir por mi cuenta… Para acabar siendo tan desgraciado como suelo ser. 

Te iba a decir que solo me olvido del shape cuando hay buenas olas y estoy lejos del taller. Pero los cojones, si no es para corregir lo que esté surfeando es haciendo una lista mental de lo siguiente que quiero investigar. 

¿Algo o alguien que admires? ¿Algo o alguien que te saque de tus casillas?

Admiro sobre manera a todos los que son capaces de errar y seguir levantándose a la mañana siguiente con la misma pasión. Pero creo que es más envidia que admiración.

Con lo que creo que admiro sobre todo a los que hacen las cosas y creen realmente en lo que hacen, sin importarles una mierda lo que ocurra a su alrededor. Es difícil ver ese nivel de compromiso. Tanto en esta profesión, como en otros ámbitos. Realmente son como kamikazes. 

La lista de cosas que me cabrean es, simplemente, inabarcable. 

Bueno Edu, te dejamos en tu taller con tus pigmentos y tus sustancias nocivas. 

Gracias por este rato de conversación sincera 😉

Haremos como que esta entrevista es atemporal y no refunfuñaré con que llevo 3 días de dolor de estomago por una intoxicación alimentaria y que va a bajar al taller… Su puta madre.
 
Ah, por supuesto mil gracias, las más sinceras que puedo dar, a MARGRUESA por esta oportunidad y, no en menor medida, a todos y cada unos de los que me han echado una mano, incluidos clientes.