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Adriano de Souza. Oi Rio Pro. Foto: Worldsurfleague

5. Los mejores surfistas en las mejores olas.

Falso. No creemos que ese top represente lo mejor del planeta. A todos nos sobra alguno de los que está y echamos de menos otros nombres que se han quedado fuera, no obstante la clasificación es fruto de la constancia y los resultados tras una temporada muy larga, con lo cual, todo el que está ahí lo tiene bien merecido. Sin embargo en el caso de las olas…

¿Qué pintan Bells o Rio?, por ejemplo. Respetamos mucho la tradición y la historia de cada spot y es muy probable que los primeros campeonatos de Bells fuesen la hostia hace 40 años pero hay que asumir que los tiempos cambian y no se puede alardear de progresión mientras se permanezca anclado en el pasado o se anteponga una playa abarrotada de espectadores a un escenario de olas favorables a ese surf moderno y actual.

4. Pruebas móviles

¿Cómo es posible que sólo haya una prueba móvil en todo el circuito y ésta sea respaldada por un sponsors ajeno a la industria?

No pensamos que el circuito se lleve a cabo en los mejores spots pero no cabe duda que sí se mueve por las mejores zonas del planeta: Australia, Sudáfrica, California… Aprovechándose de eso y del plazo de espera razonable (unos 13 días por campeonato), ¿por qué no ubican las pruebas en lugares con más variedad y opciones?

La prueba de Margaret River, la única móvil en el tour, cuenta con el “main spot”, con “The Box” (un slab de tubazo que es de lo mejor que le ha pasado al tour en la temporada pasada) e incorpora para este año “North Point”, un derechón tubero que incluso en los días de mal viento ofrece rampas para un buen festival aéreo. Todas estas olas están a tiro de piedra y sabemos que existen un montón de alternativas en cada zona por la que se mueve el tour para no tener que tragarnos “lay days” sin sentido o ver cómo se tiran mangas en condiciones pobrísimas.

Es triste ver cómo Mundaka se queda fuera del calendario por falta de olas alternativas mientras siguen manteniéndose paradas inexplicables en el tour. Las grandes marcas que sustentan el circuito deberían pensar al respecto.

3. Factor sorpresa

Si buscan novedades e ideas frescas cada año, ¿por qué no incluir una prueba elegida por la audiencia?

Podrían abrir un plazo de votación razonable para poder organizar dicha prueba al año siguiente en base a una serie de spots facilitados por las propia WSL. Sería una forma interesante de hacer que la gente participe y el tour se renueve año a año con una pequeña dosis de sorpresa.

2. “Valoramos el surf progresivo”

Falso. Falsísimo.
Basta con ver el robo a Dusty Payne en la primera ronda de Bells mientras que otra gente es premiada con un 7 y pico por una sucesión de floaters y cut backs de puro trámite. Que no se engañen, no tienen en cuenta lo progresivo y la única figura aérea que vemos en el tour es el aéreo reverse.

¿Por qué no vemos alley oops o diferentes tipos de grabs con contorsiones en el aire? Tal vez porque ni los jueces ni los comentaristas reparen en la dificultad que entraña un matiz tan pequeño como una determinada contorsión o el punto de la tabla por la que ésta sea agarrada.

No estaría mal proporcionar un micro a un verdadero surfer progresivo (con todos nuestros respetos a las auténticas leyendas como Ross Williams o Martin Potter) que nos explique el intríngulis de estas nuevas maniobras al alcance de muy pocos. Quizás de este modo ese nuevo abanico de movimientos futuristas sí comenzaría a ser valorado en su justa medida y no se vería reducido a una sola rotación que ya ha perdido su gracia.

1. En esta ocasión el último punto, el punto clave, es una pequeña reflexión.

Hace unos años teníamos en el tour pruebas como Anglet-Mundaka o “The Search”, que era un campeonato variable y sorpresa (no se desvelaba hasta pocos meses antes de ser disputado) a lo largo largo de todo el mundo.

Teníamos a un Bruce y un Taj con ganas e inspirados que fueron dignísimamente sucedidos por la generación de Dane, Jordy y Julian en lo referente a aéreos, sacadas de quillas y piruetas insólitas.

Teníamos a Kelly y a Andy luchando. A Mick y a Parko brindando y a Occy cantando por la noche con Curren a la guitarra.

Ahora tenemos papás gritones, entrevistas sin gracia y una horda de comentaristas que parecen haber salido de una portada de los Beach Boys…

Hemos superado el cupo de palabras en este artículo así que terminad vosotros mismos la reflexión. Es lo que hay.