“Gallo” recibe el Premio Pie Derecho de Cadena 100

El seleccionador nacional de surf y entrenador de riders, Aitor Francesena, ha recibido el Premio Pie Derecho, otorgado por Cadena 100 por su ejemplo de esfuerzo, valía y afán de superación.

“Gallo es un profesional con muchos años de experiencia”, afirma tímido Aritz Aranburu, campeón nacional de surf y alumno suyo. Gallo le mira fijamente; no le ve, pero le oye, le intuye. Y enseguida se aprecia la fuerte conexión que hay entre mentor y discípulo. Están juntos en Madrid con motivo del premio Pie Derecho que Cadena 100 concede a Gallo. La Madrileña de Surf está con ellos compartiendo mano a mano este gran momento previo a la entrega del galardón.

Se trata de un premio “para gente corriente, personas extraordinarias que, de forma anónima, contribuyen con su esfuerzo a hacer un mundo mejor”, según un comunicado de los organizadores. Gallo es todo un ejemplo de esfuerzo y afán de superación. Con 14 años sufrió un glaucoma congénito, perdió la visión total de un ojo y parcialmente la del otro. Este verano, surfeando en la cresta de la ola, tuvo un accidente y quedó ciego del todo. Pese a esta “dura situación”, nada le ha impedido seguir cogiendo olas y luchando sin cesar.

“Es una situación que nunca quieres que llegue, pero hay que afrontar el día a día lo mejor posible; en mi caso surfeando y haciendo lo que me gusta”, comenta Gallo con su eterna sonrisa en la cara y su sempiterna gorra calada. Y es que como afirma esta figura internacional del surf, en esta vida sólo hay dos opciones: “o te lo montas bien o te lo montas mal, y como no quiero sufrir, intento montármelo lo mejor posible”.

Para ello se vale en muchas ocasiones del que durante tantos años fue su alumno, Aritz Aranburu, hoy uno de los mejores surfistas y ahora los ojos Gallo en la tabla. Después de tantos consejos y lecciones, los papeles se invierten y el maestro requiere del discípulo. Pero éste reconoce que “tampoco tengo mucho que enseñarle, porque él ya viene de serie con todas las ganas y sabiduría. El otro día estuvo surfeando sin yo saberlo y cogió buenas olas”, y sonríen a la vez, como conectados.
Las ganas de surfear, de vivir, de luchar, de querer hacer más, de no parar son el motor de Gallo y el ejemplo de superación que, sin quererlo, le han valido el reconocimiento de este premio. “Esto te hace aprender mucho. Ver a una persona con tantas dificultades y tantas ganas e ilusión, hace que los demás nos quejemos de vicio”, afirma Aritz.

No son ojos lo que hay que tener para descubrir, formar, confiar y apoyar a promesas del surf como Aritz Aranburu o Imanol Yeregui, sino un instinto especial; una cualidad única, algo excepcional, un carácter innato de algunos campeones, como Gallo.