Oh tú, si …gran amante del surfing de línea, del trazo preciso, del purismo en definitiva. Tú que aborreces esas chirivuletas que hacen algunos. Asúmelo. En J-Bay ha ganado un tío que sólo saber hacer aéreos en medio metro.

(Ironía modo OFF)

Pues resulta que Filipe Toledo ha cerrado bocas al imponerse en un campeonato marcado por la altas puntuaciones, las mangas apretadas y los finales de infarto. De esta manera, el brasileño no sólo compensa su ausencia en Fiji (a causa de una penalización por parte de la WSL) sino que además nos deja olas para el recuerdo y un afianzamiento indiscutible como surfer de línea y power.

Y es que tal vez muchos prefieran la plasticidad de Jordy o la precisión de JJF, sin embargo está claro que el 10 de Toledo, más cercano a un surf de videojuego, ha roto con todo lo que se había visto en J-Bay hasta ahora.

Por otra parte, si bien no le restamos méritos a Toledo, sí hay que decir que las circunstancias del campeonato fueron un tanto extrañas y jugaron en su favor. Para empezar, Kelly, su contrincante en ronda 3, se rompe el pie en un baño libre antes de la manga, lo que asegura el pase directo del brasileño a ronda 4. Posteriormente, dicha ronda fue interrumpida cuando un tiburón apareció en el line up, lo que obligó a suspender el contest hasta la mañana siguiente cuando Toledo iba perdiendo en unas condiciones desfavorables. A la mañana siguiente la manga se retomó con un viento ideal para volar, cosa que el brasileño supo aprovechar para sentenciar la manga con el famoso 10. ¿Suerte? ¿Karma? ¿Alineación planetaria? Tal vez, pero no olvidemos una gran dosis de talento.

El otro finalista fue Frederico Morais, el rookie portugués, que se merendó por el camino a JJF y Medina. Kikas no surfeó como el número uno, sino como un tipo que disfruta de un baño libre, alguien relajado y sin nada que perder, y que surfea muy habitualmemnte pointbreaks de derechas como Coxos. El surf del portugués, firme y sin errores, fue elogiado por todos y deja ver que los lusos pueden tener un representante en la gran liga por muchos años.

A destacar, como no, la actuación de Jordy, el gran favorito que además venía crecido tras su victoria en Ballito. Su dominación fue absoluta hasta que se cruzó con Toledo en cuartos. No obstante Jordy no salió del agua triste ya que, pese a no ganar, consiguió una manga perfecta (20) gracias a sus dos dieces en ronda 3, algo que sólo han logrado Kelly (Teahupoo 2005, Fiji 2013, Teahupoo 2016), Parko (Pipe 2008, Keramas 2013), Jeremy (Teahupoo 2011), Owen (Fiji 2015 x2) y Shane Beschen (Kirra 1996). Un club bastante selecto, ¿no?

Como ola, J-Bay deja claro que es la más completa del planeta, ya que puede ofrecer diferentes tipos de dieces en un mismo día: desde tubazos, hasta aéreos y, como no, la combinación de carvings y snaps. Por eso no es de extrañar que este sea uno de los campeonatos favoritos de todos.

En cuanto a performances a resaltar… El backside de Joan Duru, que llegó a ronda 5 enlazando unos floaters más que críticos con líneas amplias y seguras al más puro estilo Bobby.

Conner Coffin, que fue el mejor americano con diferencia y no defraudó gracias a un surf fluido y estético que nos recordó por momentos a su ídolo y vecino: Mr Tom Curren.

Por supuesto John John, que obtuvo uno de los 10 más aplaudidos gracias a una lectura de ola impecable y, como en Margaret, unos giros imprevisibles y extremadamente críticos. Resulta increíble hasta qué punto toda esta gente está reinventando el surf de línea y carving.

Y como no Wilko…que sigue como yellow jersey y que está demostrando que lo de año pasado no fue casualidad.

¿Decepciones? Tristemente Ethan Ewing, que pese a tener un estilazo sigue sin ganar una sola manga en lo que va de año. También esperábamos más de Seabass y Parko en una ola así..

Por último, destacar la labor de la patrulla de agua, que mantuvo seguro el pico vigilando constantemente la aparición de tiburones, motivo por el cual se vieron forzados a interrumpir el contest en dos ocasiones, una de ellas con Fanning en el agua, viejo conocido de la fauna sudafricana. Es probable que los tibus visiten el lineup con frecuencia, pero ya se sabe…ojos de drone que no ven, corazón que no siente.

En cuanto al próximo evento… Toca Teahupoo (11-22 agosto) al que Wilko llegará como líder. Él nunca se ha cortado en decir que es un tipo de ola que le da miedo, pero llega con el subidón de ser líder…y como ha dicho Pottz, Wilko ya no es el payaso que era.

Está claro que la bestia va a tener que rugir fuerte si le quiere robar el protagonismo a J-Bay.