El posicionamiento de la marca parece claro. Ropa cómoda, dirigida a un público maduro, con poder adquisitivo y con la ecología como estandarte. En su búsqueda por fabricar de la manera más sostenible, Kelly y sus socios han llegado a un acuerdo con la empresa italiana Aquafil, que ofrece incentivos para que los pescadores reciclen sus redes desgastadas. Mediante un proceso de regeneración de vanguardia las redes se descomponen, se combinan con otros tipos de residuos pre y post-consumo, y se transforman en un compuesto que han llamado ECONYL®, que es con lo que se fabrican algunas de las prendas de Outerknown.
Todavía no es posible encontrarla en España, y de hecho en Europa sólo es posible adquirirla en unas pocas tiendas. Todavía es una incógnita qué proceso de expansión sigue la marca, y veremos que suerte le depara a Kelly, que hasta ahora no ha tenido mucha suerte con sus anteriores negocios.
Echa un vistazo en www.outerknown.com