Puto pro…¿Me habrá visto?

Photo- CXPress
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Ni te va a dejar de hablar porque seas un matao ni porque te caigas en el take off.

Te ha pasado a ti. Me ha pasado a mí. Y le ha pasado a él.

¿Cuántas veces estás en el agua, surfeando a tu manera, tranquilo… Surfeando bien, qué cojones, vamos a decirlo así, y ha llegado esa persona a la que idolatras o quieres impresionar o, simplemente te hace sentir ecplipsado, y has comenzao a pifiar y surfear como el culo? ¡Qué sensación más nefasta! ¿Verdad?

Es como si el baño se partiera en dos y lo que antes salía fluido y bordado ahora termina en un cúmulo de torpe frustración que te acaba haciendo sentir como una mierda.

Pero tranquilo, ya seas un surfer de a pie o un maquinilla de playa, todos hemos sentido eso alguna vez y es algo de lo más natural.

Psicológicamente, en el ámbito que sea, cada uno quiere estar al máximo para sentirse realizado y bien. Y más aún en circunstancias concretas donde ese rendimiento personal se pone a prueba de manera excepcional, ya sea para impresionar a un amigo al que hace tiempo que no ves, a tu shaper que acaba de entrar al agua, a tu team manager que te está siguiendo desde la orilla o tu nueva novia.

Ya ni que decir tiene si entras en manga contra un rival ‘superior’ o ves a otro contrincante planchándose un vuelazo enorme. En fin, que lo de venirse a menos es algo común y natural, padecido por todos y, lejos de hundirte, has de sacar fuerzas para transformarlo en algo positivo para ti que te impulse a superarte. Ahí radica la clave de una victoria. No existe el fracaso si te caes, solamente una lección para hacerlo mejor la próxima vez.

Ok, todo eso está muy bien. Pisocología deportiva del carajo. Pero cómo jode estar solo y hacerte un girito que nadie ve y luego, cuando entran tus colegas o ese ‘puto pro’ ante quienes quieres partir la pana, eres tú el que acaba partido en dos a causa de un carving contra rotao o intento de snap en el que casi se te sale la rótula. Entonces vuelves remando, refunfuñando, echando pestes contra tu surf y el mundo en general, y ves cómo tu amigo se coge una buena y detrás de el va el ‘puto pro’ y la cose a giros y…. Joder, ya te podían haber visto la buena de antes, ¿verdad? Pero no: ¡sólo te ven cayendo como un trapo, carajo!

El momento clave suele ser cuando el ‘puto pro’ está abajo remontando y tú estás esperando la serie deseando que llegue esa ola que vas a reventar. A veces llega y otras veces no, pero probablemente el tio ni te mire o simplemente te vea como ese tio que lo intenta con todas sus fuerzas. Ni te va a dejar de hablar porque seas un matao ni porque te caigas en el take off.

Pero, ¿quién te ha puesto ese ladrillo? ¿dónde estará?
¡Deja de buscar! Está en tu cabeza!!

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