Tony Butt nos habla de su grave lesión en el cuello

«Si has surfeado en serio a lo largo de tu vida y casi todo lo que haces gira en torno al surf, entenderás lo duro que podría ser que alguien te dijera que tienes que renunciar y dejarlo de lado. En diciembre de 1999 sufrí un revolcón muy desagradable en una ola bastante grande. No traspasé la superficie del agua y luego fui absorbido y enviado al fondo. Salí a la superficie con una fuerte sensación de dolor en mi cuello, entre mis omóplatos y bajo un brazo. Lo ignoré y seguí surfeando. El dolor volvió al par de meses. El resultado fue un disco totalmente roto que estaba pellizcando los nervios que controlan los brazos.»

Javi Muñoz «Pacotwo»

INTRODUCCIÓN (por Tony Butt)

Si tienes la suerte de tener algún tipo de actividad que te guste tanto hacer que ocupa la mayor parte de tu tiempo y energía, se podría decir que tu vida tiene un propósito; un significado. Puede sonar algo obvio, pero hay millones de personas que realmente no tienen ambición alguna o propósito en sus vidas. Una gran cantidad de gente entra en una espiral de deseo sin fin mientras esperan el fin de semana, las vacaciones o la jubilación. Hablan de cómo van a dejar de trabajar cuando ganen la lotería. Por supuesto, no todo el mundo odia su trabajo, y un montón de gente tiene hobbies.Para algunos de nosotros, nuestro hobby es algo más que eso. Es como una obsesión. Y algunos de nosotros hemos decidido vivir de nuestra obsesión, o al menos de algo estrechamente relacionado. Si haces surf, probablemente sabrás de lo que te hablo. El surf nos mantiene en el camino y da un significado especial a nuestras vidas. Si has surfeado en serio a lo largo de tu vida y casi todo lo que haces gira en torno al surf, entenderás lo duro que podría ser que alguien te dijera que tienes que renunciar y dejarlo de lado. Seguramente caerías en un vacío si ese lado tan especial de tu vida fuera alejado de tí.

Durante los últimos 40 años, que es el 80 por ciento de mi vida, he estado totalmente obsesionado con el surf. Prácticamente todos los aspectos de mi vida están asociados a él -mi trabajo, el lugar donde vivo, mis amigos-. Puedo surfear casi todos los días, y en los últimos 40 años las únicas veces en las que he pasado más de un mes fuera del agua se ha debido a las lesiones. Si el surf fuera quitado de mi vida, supongo que sería algo que superaría al final, pero mi estilo de vida entero debería ser reconstruido de alguna manera.

ENTREVISTA (por SurfBodySoul)

Tony, para los que no te conocen, ¿me puedes dar un perfil de ti mismo, incluyendo tu edad, y el trasfondo del surf y la vida en general?

Nací en 1961 y empecé a surfear en torno a 1972-73. Un par de episodios traumáticos, incluyendo el de la temprana muerte de mi padre me hizo dar prioridad a un estilo de vida saludable por encima del dinero y las posesiones. Con los años conseguí amoldar mis estudios con viajes y con la búsqueda de olas y obtuve un doctorado en Oceanografía Física. Entre mediados y finales de los 80 empecé a interesarme por las olas grandes, sobre todo porque me parecían menos estresantes que los lineups llenos de gente y competitividad.Hice unos cuantos viajes a Perú, Chile y Hawai, pero luego me di cuenta de que había grandes olas muy buenas cerca de casa, y terminé en el País Vasco durante unos 10 años, donde la mayoría de los mismos he hecho surf en Meñakoz. Ahora, durante los últimos años he estado viviendo la mayor parte del tiempo en Asturias. También he pasado los últimos 11 inviernos al sur de Ciudad del Cabo, Sudáfrica. Para ganarme la vida sobre todo escribo y enseño a la gente todo lo que sé sobre las olas y sobre el medio ambiente en la costa. Aparte de un surf report que hago de manera regular, lo que me lleva alrededor de tres horas a la semana, mi horario es totalmente flexible.

La ola más grande que he surfeado hasta ahora fue unos tres meses antes de mi cincuenta cumpleaños. A medida que envejeces, es obvio que tienes que cuidarte más -pensar en lo que comes, si duermes lo suficiente, hacer estiramientos sin parar, y tomarte tu tiempo de recuperación-. Pero no hay ninguna razón por la que parar tan sólo por tu edad -esto es una profecía auto-cumplida.

Hubi

¿Puedes explicar el tipo de lesión que tienes? ¿Cuándo, la forma en que se produjo, y los síntomas de tu lesión desde su aparición hasta ahora? ¿Qué has hecho para tratar y controlar estos síntomas?

Alrededor de diciembre de 1999 sufrí un revolcón muy desagradable donde caí de arriba a abajo y de espaldas en una ola bastante grande. No traspasé la superficie del agua y luego fui absorbido y enviado al fondo. Salí a la superficie con una fuerte sensación de dolor en mi cuello, entre mis omóplatos y bajo un brazo. Lo ignoré y seguí surfeando. Un par de días más tarde el dolor era tan intenso que tuve que estar fuera del agua durante más de un mes. Pero al final lo superé, y me olvidé de él.Desde entonces en ocasiones sufría dolor en el cuello, pero siempre mejoraba después de unos días. En diciembre de 2011, sin embargo, tuve un episodio particularmente malo. Una vez más, tuve un fuerte dolor entre los omóplatos y bajo mi brazo derecho. Perdí toda la fuerza en el brazo y, durante algún tiempo, no podía mover los dedos correctamente. Al principio traté de ignorar el dolor. Pero después de un par de días se hizo tan insoportable que mi mujer me llevó al hospital a las 4 de la mañana. Me hicieron una radiografía que no mostraba nada, me dieron unos medicamentos y me mandaron a casa.

En ese punto yo no tenía ni idea de hernias discales o de lesiones en la médula. Pensé que era probablemente sólo un espasmo muscular severo, así que fui a ver a mi fisioterapeuta local. Me trató dos veces por semana con algunas manipulaciones y masajes, y me explicó algunos ejercicios para hacer en casa.

Dos meses más tarde, el dolor mejoró. Había vuelto a surfear olas pequeñas. Pero todavía no me sentía del todo bien. Tenía dolor de cuello y no había recuperado gran parte de la fuerza de mi brazo derecho. Me hice una resonancia magnética en una clínica privada. El resultado fue un disco totalmente roto que estaba pellizcando los nervios que controlan los brazos. También se observaba que el disco estaba saliéndose de mi médula espinal, lo que me dio mucho miedo. El fisioterapeuta me dijo que tendría que renunciar al surf. Pensé que era un idiota. Pero realmente me molestaba. ¿Y si estaba en lo cierto? El dolor de cuello era insignificante en comparación con el golpe psicológico devastador que acababa de recibir. Así que tan pronto como me fue posible consulté a tantos neurocirujanos y cirujanos ortopédicos como pude. Traté de elegir los cirujanos que habían tratado a surfistas, boxeadores o jugadores de rugby con lesiones similares. Todos me dijeron que no había ningún motivo para no volver a surfear olas grandes. Pero primero tendría que someterme a una operación. Sería una operación «sencilla» de disectomía cervical anterior y fusión. Esto significa que, básicamente hacen un agujero en la parte delantera de tu garganta, se introducen, sacan el disco antiguo y luego dejan que las dos vértebras se vuelven a unir. Terminas con un hueso sólido, fundido, en lugar de un disco.

Mientras escribo esto, en julio de 2012, espero con todas mis ganas estar de vuelta más fuerte que nunca durante el invierno boreal de 2012/13. Si eso no sucede, por el invierno austral de 2013.

¿Cómo supiste de Surfbodysoul? ¿Quién te ha ayudado en el proceso de recuperación?

Averigüé que Surfbodysoul existía a través de Surfer’s Path. Como colaborador habitual pensé que una columna regular sobre preparación física para el surfing sería extremadamente útil. También pensé que era una cuestión de tiempo que empezara un programa más serio y controlado de estiramiento y ejercicio de fortalecimiento muscular.

Cuando me encontré con los artículos de Surfbodysoul en la revista le eché un vistazo a la web y encontré «Cómo curar el cuello del surfista». Al final acabé escribiéndoles para resumir mis recientes problemas de cuello y me contestaron con un específico set de ejercicios que fueron diseñados para liberar el nervio pinzado y estirar la columna. De esta manera podría al menos estar en forma antes de la operación. He estado combinando estos ejercicios con otros del programa «pro» de Surfbodysoul. Ahora, tras hacer estos ejercicios durante un mes, ya no siento dolor en el cuello durante la mayor parte del tiempo y me estoy poniendo mucho más en forma. Mi surfing de ola pequeña es prácticamente tan bueno como lo solía ser, y realmente estoy tentado a remar en olas un poco mayores. Por supuesto, el disco herniado sigue ahí, así que no voy a hacerlo porque un revolcón podría volver a llevarme a la casilla uno. Una vez vuelva a estar en forma tras la operación seguiré estrictamente el programa «pro» y trabajaré algunos ejercicios específicos para surfing de olas grandes.

Semeya de Toral

En este momento de tu rehabilitación ¿hay algún consejo que puedas darle a otros surfistas que sufren una lesión debilitante, y puntos de vista que este proceso te ha aportado que te gustaría compartir?

El propósito de todo esto es como una especie de referencia para ayudar a otros surfistas que puedan sufrir una experiencia similar. No tiene por qué ser una lesión en el cuello – tal vez una en la parte baja de la espalda, en el hombro o algo más extraño. Al principio me costó encontrar algo útil en el camino de la información, así que espero que un relato de mis propias experiencias pueda ayudar a otros surfistas.

Javi Muñoz «Pacotwo»

CONSEJOS DE TONY BUTT EN CASO DE UNA LESIÓN GRAVE:

Obten tanta información como sea posible, tan pronto como sea posible. Si se trata de cuello o dolor de la parte baja de la espalda hazte una resonancia magnética. Yo pagué 250 euros, que suena mucho, pero mirándolo bien, habría estado dispuesto a pagar el doble. Con la información correcta desde el principio puedes tomar una decisión lo antes posible sin esperar a que las cosas se deterioren.

Traté de entender lo más rápidamente posible en qué consiste exactamente la lesión. Con las lesiones traumáticas que comprenden los huesos, tendones, ligamentos, músculos e incluso los nervios, puede ser bastante simple, como el motor de un coche. Una vez comienzas a entender cómo funciona, comenzarás también a entender lo que hay que hacer para arreglarlo.

Si sospechas que vas a necesitar de una operación, encontrar un cirujano que ha operado a otros surfistas, jugadores de rugby u otros deportistas que han vuelto a lo que estaban haciendo antes siempre es una buena referencia. Mantente alejado de cualquier persona que te dice que calidad de vida «es estar libre de dolor». Si un médico te pregunta lo que haces para ganarte la vida (le dan más prioridad si su trabajo está en riesgo), dile que eres surfista profesional.

Trata de no desvalorarte. La naturaleza debilitante de la lesión y la actitud negativa de algunas personas podrían quitarte la confianza en ti mismo. Otros probablemente no serán capaces de ver las cosas desde tu punto de vista. Traté de encontrar estudios de casos similares al mío que habían funcionado bien y me aseguré de no escuchar a nadie con aspectos negativos a decir.

Una vez que te metes en un programa de rehabilitación, sigue de forma estricta y trata de no ser impaciente. Es aconsejable elegir un criterio simple (por ejemplo, que puedes doblar el brazo para tal y tal punto y no te hace daño) para medir su progreso a intervalos regulares, e incluso escribirlo si esto te sirve de ayuda. De esta manera puedes ver más claramente que en realidad estás mejorando.

Javi Muñoz «Pacotwo»