Tras años de bajas, lesiones, retiros y sabáticos, la WSL reúne nuevamente a sus cuatro grandes leyendas. Con cambios de formato, juventud explosiva y rivalidades históricas listas para renacer, el tour recupera un brillo que parecía perdido.
La World Surf League está a punto de vivir un renacimiento inesperado. Tras temporadas marcadas por retiros, lesiones y ausencias pesadas, el Championship Tour 2026 se encamina a ser el más atractivo y competitivo en años. En un lapso de apenas días, la WSL ha confirmado algo que hasta hace poco parecía imposible: regresan Stephanie Gilmore, Carissa Moore, Gabriel Medina y John John Florence, pilares fundamentales del surf moderno y responsables de algunas de las eras más dominantes del deporte.
La primera gran señal de cambio llegó con el anuncio del regreso de Carissa Moore, pero la ola creció rápido. Steph Gilmore, ocho veces campeona del mundo, confirmó que volverá al CT tras un sabático que terminó extendiéndose a 24 meses. A sus 37 años, la australiana será la surfista más veterana del circuito, un contraste directo con la irrupción de figuras adolescentes como Erin Brooks (18) y Tya Zebrowski (14), quienes han transformado el panorama femenino durante su ausencia. Gilmore reconoce que no será fácil volver al ritmo competitivo, pero asegura estar motivada por el desafío: “Me emociona volver a sentir esa energía”, dijo, con la vista puesta en Bells Beach, evento que ya ha ganado cuatro veces.
Mientras tanto, en el campo masculino, la bomba llegó desde Brasil: Gabriel Medina también regresa. El tricampeón mundial no abandonó por elección propia. Un desgarro en el pectoral sufrido justo antes de Pipeline lo dejó fuera de juego, y su intento de volver en Teahupo’o fue rechazado por falta de plazas. Cuando finalmente se abrió un hueco por la lesión de Alejo Muniz, ya era demasiado tarde. Medina vuelve ahora con el orgullo herido, con hambre competitiva y con un aura de revancha que promete incendiar el tour.
El anuncio del retorno de Medina llegó casi en paralelo con otra confirmación que muchos esperaban en silencio: John John Florence volverá a competir. Tras un año sabático navegando por los Mares del Sur junto a su familia, el hawaiano aceptó la invitación de temporada para reincorporarse al CT en 2026. Florence, cuyos años recientes estuvieron marcados por lesiones y recaídas, parece finalmente haber encontrado equilibrio. Paternidad, proyectos personales y la consolidación de su marca Florence Marine X forman parte de su versión más madura. Con 32 años, y siendo aún el vigente campeón mundial tras su victoria en Lowers, John regresa con más paz interior, pero con el nivel intacto.
Estos regresos no ocurren en un vacío. Lo hacen en una temporada en la que la WSL ha decidido romper con el Final 5, devolverle a Pipeline su papel de cierre histórico, y otorgar 1,5 veces más puntos en la última prueba, un giro que promete dramatismo hasta la última ola. El circuito femenino vive una explosión juvenil sin precedentes, mientras el masculino recibe a una nueva generación encabezada por Yago Dora, actual campeón del mundo, que llega decidido a defender su territorio frente a los titanes que vuelven.
La gran incógnita es inevitable:
¿Regresan solo los nombres… o vuelve también el espectáculo?
Medina, John John, Gilmore y Moore no tienen nada que demostrar. Y, sin embargo, son precisamente ellos quienes pueden reactivar las rivalidades, la intensidad y la magia que muchos aficionados sentían ausentes. ¿Veremos mangas históricas como las de antaño? ¿Podrán las leyendas frenar el empuje feroz de las nuevas generaciones?
Las respuestas llegarán a partir de abril. Pero una cosa es segura: el CT vuelve a latir con fuerza, y el surf profesional vive una resurrección que nadie quería admitir que necesitaba… hasta ahora.







