Irlanda no es Hawái ni Tahití, y tampoco pretende serlo: agua a 9-10 grados, viento atlántico directo y slabs que no ofrecen segundas oportunidades; este invierno, mientras Nazaré no terminaba de alinearse, Irlanda volvió a activarse y Aileen’s despertó bajo los acantilados del Burren con marejadas sólidas y offshore limpio. En el agua, nombres como Nathan Florence y Russell Bierke compartieron sesión con locales y jóvenes chargers en uno de los días más sólidos que ha visto el spot en años.