No obstante, como siempre, Pipe pone fin a la temporada dejando fuera del tour a unos y dentro a otros, así que es hora de hacer balance y poner miras en el próximo año.

Lo primero que ha chocado han sido las olas. Como se venía advirtiendo, el reef de Pipe seguía sepultado entre arena debido a la falta de grandes swells y la dirección de los mismos. “Es un Pipe impredecible, cerrón y peligroso. Del mismo tipo al que solemos encontrarnos al principio de la temporada” afirmaban algunos locales en Surfline (el forecast oficial).

Debido a esto, Backdoor fue la gran alternativa, dejando relegada a un segundo plano a su hermana de izquierdas.
Las mangas se desarrollaron bajo un swell limpio pero a medio gas. Muchas olas cerraban y otras iban rapidísimas con secciones imprevisibles, lo que facilitó enormemente la labor a los naturals dado que desenvolverse a contramano en un Backdoor de estas características no era tarea nada fácil.

En cuanto al surf… Hay que destacar el increíble papel de Kanoa Igarashi, que disputaba su primer Pipe Masters llegando a la final contra Bourez. Kanoa había ido pasando mangas con puntuaciones bajísimas hasta que se desquitó, a base de notas excelentes, en sus mangas contra Jordy y Kelly, dejando fuera a dos de los grandes favoritos y plasmando una solidez impropia de un chaval de 19 años.De paso, ayudaba a su gran amigo y compañero de equipo Zeke Lau a clasificarse para el Tour el año que viene. Suponemos la gran resaca hoy en la casa Quik.

Kolohe es otro de los que ha demostrado estar cada vez más cómodo en Pipe llegando a semis. Nada mal para el de San Clemente que cierra su mejor temporada con un brillante 4º puesto en la clasificación.

El encargado de eliminar a Kolohe (y a John John en cuartos) fue Bourez, el Espartano, que se alzaba con el trofeo de Pipe Master (su primera victoria desde hacía dos años) asegurándose así un 6º puesto en la clasificación general.

Por lo demás… Jordy brutal, ya que no sólo surfeó de forma memorable alguna ola en Backdoor ¿Le podremos tomar en serio, por fin, como candidato real al título en 017?

Slater muy sólido, como siempre, encontrado salida a tubos que para el resto serían un cerrón.

El 10 de Toledo, que le sirvió de poco salvo para poner en pie a todo el personal, Conner Coffin que se salva in extremis y Caio Ibelli rookie del año.

¿Lo triste? La retirada de Kai Otton, que quería seguir en 017 pero su temprana derrota en Pipe le relegaba al QS. A sus 38 años Kai no se ve con fuerzas de intentar clasificarse a través de “campeonatos de segunda” y prefiere pasar página y disfrutar de su familia. Echaremos de menos su carisma, su rail y su backside estiloso.

Otro relegado es Nat Young, la esperanza de Santa Cruz. Esperamos verle de nuevo en lo más alto. Su surf y su actitud lo merecen.

Por ahora toca descansar, cambiar el chip y ver qué nos depara la liga de las estrellas el próximo año. Esperemos que alguna sorpresa y mejores condiciones que este irregular 2016.