“El Ciruelo por Europa”. La película.

Un viaje de dos meses y medio por el viejo continente. Un Opel Corsa del 97, 3 tablas de surf, poco cash y mucho flow. Acompañado de Borja Respaldiza (The Feelms) , con la idea era surfear olas y lugares diferentes y de paso, conocer Europa.

It is what it is

Roberto D´Amico ha recopilado las 3 semanas que pasó junto a Mario Azurza en Italia y las ha comprimido en este clip con mucho surfing y alguna ciruelada

El Ciruelo por Europa. Free camping parisino.

En la capital francesa lesacogió Yasmina, una amiga que lleva viviendo ahí mucho tiempo. Les hizo de guía turística y conociendo a sus amigos, se tomaron unas cervezas por los canales y entendieron un poco mejor el mundo de la moda.

El Ciruelo por Europa. Visitas en Bruselas.

El Ciruelo se despide amargamente del que ha sido su compañero de viaje hasta ahora, el filmer y sobre todo amigo Borja Respaldiza. Pero no se quedará mucho tiempo sólo, llegan nuevos refuerzos desde Zarautz, los Mikel´s, más conocidos como “Bilbaino” y “Kifli”

El Ciruelo por Europa. Berlin y más.

No, en Berlin no hay olas. Hay casas abandonadas, hay arquitectura moderna, hay gente cool, hay historia… pero no hay olas… aquí no importan las olas… El ciruelo ha ido a conocer uno de los sitios más históricos de Europa

El Ciruelo por Europa. Arezzo es bello.

Ya sea por casualidad o por el maravilloso destino, Mario y Borja acabaron en Arezzo, el pueblo donde se rodó “La vida es bella” , donde conocieron a su particular Roberto Benigni.

El Ciruelo por Europa. Sicilia 2.0.

El Ciruelo le ha cogido gusto a Italia. Poco después de volver de Cerdeña, y tras pasar unos días en Roma, se cogieron un avión y se plantaron en Sicilia. Mucha lluvia y demasiadas olas.

El Ciruelo por Europa. Cerdeña.

La isla le dio la bienvenida con olas bien divertidas, muchos capuccinos, y demasiados kilómetros de coche (esta vez el Corsa se quedó en Roma), pero con la sorpresa de contar con dos surferos de Zarautz, Alex Iriondo, e Indar Unanue, y por suùesto con la compañía del romano por antonomasia,Roberto D’amico