JAVIER-PARAJA

Lo importante, tanto si logras tu objetivo como si no, es que lo intentaste y recorriste tu propio camino.

Buenas Javier, antes de nada cuéntanos un poco de dónde eres y cómo y cuándo te pica el gusanillo de hacer tablas.

¡Hola! Pues soy de Gijón, Asturias.

La historia se remonta a unos años atrás, cuando un grupo de amigos hablábamos sobre lo guay que sería hacer y surfear nuestras propias tablas. Y aunque la cosa nunca llegó a nada por falta de espacio, de dinero, de materiales…Etc, esa idea nunca se me quitó de la cabeza.

El tiempo pasó y hace unos años fui de viaje a Bali por primera vez. Llevé dos tablas y me equivoqué rotundamente con ellas, así que vine con la idea entre ceja y ceja de una tabla muy concreta para ese tipo de olas. No encontraba lo que quería. Lo que más se le parecía era muy caro y seguía sin ser lo que yo quería, así que un amigo me dijo un día: Oye tío, ¿por qué no te la haces tú? Así que me puse en contacto con Edu (Monster Surfboards) y llegamos a un acuerdo. A la semana estaba en su taller escuchándole y haciendo caso a todo lo que decía para no cagarla con aquella tabla.

A día de hoy aún la conservo y se podría decir que es mi tabla favorita 😉

Tenemos entendido que por el momento prácticamente te centras en hacer tablas para ti mismo y tus amigos. Aunque no te lo tomes de modo 100% profesional como un medio de vida, ¿qué sientes al hacer tablas para otros y cómo es la respuesta que estás recibiendo por su parte?

Efectivamente, no es mi medio de vida aunque cada vez recibo más encargos.

En cuanto a la respuesta de la gente, hasta el momento ha sido buena. Es muy gratificante hacer algo con tus propias manos y ver que los demás valoran tu esfuerzo y se quedan a gusto y contentos con el resultado.

Imaginamos que sobre todo harás tablones y formas retro o más experimentales, ¿no? ¿Es cuestión de gustos o más bien por la imposibilidad de poder afinar al milímetro como exigen las tablas cortas? ¿A qué tipos de shape te gustaría enfrentarte en el futuro?

Tenéis razón, ese es el tipo de tablas que hago y por supuesto es una cuestión de gusto. Son las tablas con las que me gusta surfear y por tanto las que más me gusta hacer. Pero no confundamos términos; ya sea un gun, un longboard, un fish, un shortboard o una finless, cualquier tabla conlleva el mismo cuidado, mimo y precisión en su fabricación. No porque algo sea grande y voluminoso se puede hacer de cualquier manera.

En cuanto al futuro ya se verá. De momento me gusta cómo estoy, me gusta hacer lo que estoy haciendo y si me pica el gusanillo de algo diferente lo intentaré, por supuesto.

El tema del shape, aunque se trate de un hobbie, requiere cierto espacio, material, destreza y unos conocimientos de química básicos. Vamos, que no es un hobby al uso , ¿no? ¿Cómo has vivido ese paso del gusanillo inicial al punto en el que te encuentras ahora?

Jajaja. Por su puesto que no es un hobby al uso. Aquí tengo que agradecerle a Edu (Monster Surfboards) por facilitarme muchísimo la maniobra y por estar siempre disponible para cada duda que va surgiendo.

Desde que hice la primera tabla hasta hoy cometí todo tipo de errores y de cagadas. A veces por prisa, otras por despiste, y otras por confiado y estoy seguro de que seguiré cometiéndolas, jajaja.

Por suerte todo tiene solución. Lo bueno es que cada fallo te obliga a mejorar e intentar no volver a cometerlo, así que puedo decir que estoy contento con la evolución.

Y ya que estamos hablando de ello, ¿qué le aconsejarías a alguien que se esté planteando poder hacerse sus tablas? ¿Qué consideras que es lo más importante a la hora de dar ese paso?

Jajaja. Pues esto es como todo, cada uno que haga lo que quiera.

Yo les recomendaría contactar con un shaper experimentado y llegar a un acuerdo (más que nada para ahorrarse un buen puñado de tablas mal hechas, jajaja). Siempre vemos la cara superficial de todo y al final nos encontramos con muchísimas complicaciones y pasos en los que no reparas a simple vista y esto solo te lo enseña, o bien la experiencia, o bien alguien que la tenga.

Por cierto, “El camino”… ¿Hacia dónde lleva? Háblanos un poco de tu marca, nombre, logo…

Por el momento lo estoy disfrutando porque de eso se trata; cuando tienes un objetivo, ya sea un viaje, un trabajo, lo que sea, lo que más vas a recordar es el proceso: las anécdotas, los fallos, los logros, las alegrías, el esfuerzo… Al final eso es lo importante, tanto si logras tu objetivo como si no. Lo intentaste y recorriste tu propio camino, más largo o más corto, mejor o peor, pero el tuyo.

El logo es un chacal. Estos animales caminan larguísimas distancias durante la noche en busca de comida y cuando se distraen y pierden el rastro retroceden y dan vueltas en círculos hasta que lo retoman. Esto refleja cómo se debe o debería trabajar: si te pierdes o tienes dudas, te paras, piensas y vuelves a ello (así evitaría muchos fallos, jajaja)

Imaginamos que para un shaper el feedback de un surfer es esencial para mejorar… ¿Quién prueba tus tablas? ¿Tomas en consideración lo que se te dice o más bien te fías de tu criterio y de tu instinto?

Obviamente la comunicación con el surfer es esencial. Se trata de llegar a un compendio entre ambos, teniendo en consideración el nivel de este, el tipo de surf que va a hacer y qué tipo de olas va a surfear con esa tabla. A partir de ahí le puedo aconsejar una u otra cosa para decidir lo que voy a hacer finalmente.

Por otra parte, habrá quienes se ponen a dar una chapa tremenda sin tener ni idea de los conceptos básicos del shape.

Ufff, nos imaginamos lo que tendréis que soportar los shapers…jajaja. ¿Cuál crees que es la clave para que un surfiste de con su tabla ideal?

Sí, jajaja. Es verdad que a veces te topas con gente que cree que surfea muchísimo mejor de lo que realmente lo hace y te piden tablas con las que no van a llegar a nada… Y otras veces es simplemente por desconocimiento o porque vieron a un pro surfeando una ola perfecta con esa tabla.

Ahí entramos nosotros para tirar por tierra toda esa ilusión, jajaja. En cuanto a la clave para dar con la tabla perfecta, como ya mencioné antes, la comunicación entre shaper y surfer es esencial. Que ambos sepan para qué se va a usar esa tabla, en qué condiciones se va a usar y a qué nivel está el surfer. Si ambos son sinceros y tienen eso claro, la tabla se acercará mucho a ser ideal.

Y en cuanto a ti. ¿A dónde te gustaría llegar con El camino?

No me importaría llegar al punto de tener que plantearme dejar mi trabajo por hacer tablas . Eso significaría que las cosas van muy bien. Pero tampoco me importaría seguir haciendo tablas a mi rollo y sin nigún tipo de presión.

Lo que tenga que venir , vendrá y mientras tanto, seguiré disfrutando del camino… jejeje.

Oye, ¿qué nos cuentas de la escena nacional en cuanto al shape artesanal? ¿Proliferan marcas y shapers o está la cosa un poco floja?

Como dijísteis antes, no es un hobby al uso y tampoco es algo con lo que todo el mundo se atreva.Aún así tenemos muy buenos shapers nacionales que nada tienen que envidiar a los shapers extranjeros, tanto en tablas clásicas como en shortboards.

Me gusta mucho como trabajan Joseba (Self Surfboards), por supuesto Edu (Monster Surfboards), Pifo (Flowit), Chusma…

Por último. A la hora de entregar una tabla, ¿qué es lo más importante? ¿Cómo se consigue un buen acabado cuando no se dispone de todos los lujos de los que un gran taller puede gozar?

Personalmente soy muy maniático en el tema “acabado”. Obviamente la tabla tiene que estar bien hecha desde el shape y hay que ser igual de exigente hasta el momento de la última lijada.El único secreto para paliar la falta de recursos es esforzarse un poco más y ponerle ganas.

¿Algún punto crucial en el proceso? Glass, pulido, tintado… ¿qué es lo que más te cuesta a ti? ¿Lo más trabajoso?

Todo tiene su aquel. Desde la primera pelada al foam hasta la útlima gota de polish, pasando por los cortes en la fibra y el pigmento en la resina, pero diría que lo más “difícil” es conseguir un buen pulido, y no hablo de un pulido al uso , en el que con que brille basta…me refiero a un pulido sin aguas, sin rayas, y “modo espejo”.

Bueno tío, lejos o cerca, esperemos que tu camino te lleve siempre a donde tú quieras. Gracias por este buen rato, si quieres decir algo…

Me gustaría daros las gracias por dejarme este hueco entre vosotros, me parecéis geniales.

Me gustaría pedir que abramos un poco más la mente y nos dejemos de mirar tanto hacia afuera, que valoremos lo que tenemos aquí. Tenemos gente en España que hace trabajos buenísimos y no se les está reconociendo.

Dicho esto me despido, deseando a todo el mundo buenas olas y buen camino.