Nagai Puntiverio. Foto: Cat Vinton

Nagai Puntiverio. Foto: Cat Vinton

El surf de olas grandes es muy diferente que el de maniobras en lo que a compañerismo se refiere

¡Hola Nagai! Antes de nada, cuéntanos un poco de dónde vienes, dónde vives actualmente y en qué zonas sueles mover a la hora de surfear.

¡Hola! Pues soy de Bilbao y los veranos los pasaba en Somo, Santander, que es donde aprendí a surfear. Actualmente resido en Lanzarote donde surfeo a diario. Pero siempre con un ojo en los partes por si hay que salir volando a buscar olas.

Tío tenemos un buen puñado de fotos a cada cual en una ola más bestia. ¿De dónde surge esta pasión por las olas grandes?

JAJAJA. Creo que esta pasión surgió cuando surfeé por primera vez en La Isla de Santa Marina. Tenía 14 años y recuerdo que sentí adrenalina, miedo y velocidad… Junto a Nano y Ale de compañeros de batallas, siempre buscábamos una ola un poco más grande o situarnos más adentro. Ahí fue cuando me di cuenta de que realmente disfrutaba esos momentos.

Mavericks, Puerto, Canarias super bruto…. ¿Cómo se enfrenta uno al pánico que producen ese tipo de condiciones al que la mayoría de los mortales sólo aspiramos a ver desde tierra?
¿Es un proceso lento y escalonado o un día te despiertas con ansias kamikaze?

Normalmente hablo conmigo mismo e intento entrar al agua relajado. Por ejemplo cuando estoy mirando las olas antes de entrar y veo la mega serie… No digo “Ojalá no me pille esa serie en la cabeza”, pienso “si me caza esa serie voy a estar bien” Y siempre me imagino bajando un par de olas imposibles antes de entrar.

Otra cosa en la que pienso mucho son en las gaviotas y cormoranes que campan a sus anchas en esos días de temporal, pescando y surfeando las olas por el aire. Siempre me trasmiten la tranquilidad que necesito jajaja… Es un proceso lento en el que cada año, y con ayuda de tus compañeros, vas subiendo de nivel y alcanzando tus sueños.

Por cierto, ¿qué se te pasa por la cabeza cuando estás cogiendo un avión camino a Mavericks o Puerto Escondido con un super swell en camino?
¿Cómo haces que ese miedo sea tu aliado en vez de una limitación?

Pues lo primero que pienso (y es uno de los buenos consejos de Nano) es que no tengo que demostrar nada, sólo disfrutar. Esto me suele poner en una posición en la que me siento bien y feliz sólo con el mero hecho de entrar a mirar. El año que fui a Mavericks fue muy especial. Pasé todo el verano trabajando duro en Dinamarca con esa meta y marcó el comienzo de una nueva etapa en mi vida.

Lo del swell de Puerto este verano fue pura suerte, compré los billetes como 2 meses antes de ir jajajaja. Esto me pasa mucho, toco madera para que siga así.

Háblanos un poco de cómo se vive una sesión en esas mecas de las olas grandes. No sé, el ambiente en el agua, el compañerismo o localismo…. Todo lo que se respira en la zona en general

Es “La Hostia” jajaja Desde que vemos el parte, hasta que llega a nuestras costas. El surf de olas grandes es muy diferente que el de maniobras en lo que a compañerismo se refiere. Somos una gran piña y todos cuidan de todos y no sé, casi me hace igual de feliz bajar yo una ola grande como ver a mi hermano Asier o algún amigo pillarse la bomba del día.

Siempre es de agradecer a los locales y más veteranos que te dan todos los trucos; marea, dirección de mar, cómo entrar, cómo salir… Sin esta ayuda estás perdido y no importa lo en forma que estés (gracias a todo el crew de San Borondon desde aquí)

En tu caso concreto, ¿te molaría llegar a formar parte del Tour de olas grande o, más bien, lo hacer a título personal como afán de superación?

La verdad es que sería una forma increíble de viajar y aprender sobre este deporte. Por otro lado nunca he sido un surfista competitivo y sólo hice algún campeonato invitacional. En mi caso las olas grandes es un hobbie que comparto con muchos amigos pero creo que perdería esa magia si se convirtiera en una obligación.

¿Cuentas con algún apoyo que te ayude a realizar todos estos viajes?

Sí, la verdad es que me siento un afortunado. Siempre tuve trabajo desde los 18 años y me he podido pagar todo desde joven. ¡Siempre agradeceré a mis padres por llenar la nevera! Eso sí que es un sponsor porque como muchísemo jajajaja

Tampoco olvidaré cuando Skeet me prestó el dinero para ir a Australia y me presenté en su casa con 50€ al otro lado del mundo. O cuando “Latas Surf House” se ofreció a ayudarme con el billete a California. O cuando Kun-tiqi me presta las tablas de madera.

Cuando llegué a La Santa y ví que el viento era perfecto sabía que sería un día épico

Nagai Puntiveiro. Puerto Escondido. Foto: Ryan Craig

Nagai Puntiveiro. Puerto Escondido. Foto: Ryan Craig

 

En cuanto a entrenamiento… ¿Sigues alguno específico para hacer frente a esas condiciones?

Siempre he sido muy activo, creo que es fundamental un estilo de vida sano. Voy a la piscina todas las semanas donde entreno cardio y apneas, más que nada intento simular fatiga, recuperación… Es en donde puedo testar mis limites sin peligro. También voy al gym y los entrenamientos funcionales de “JMC”, en Famara, siempre me echaron un cable. Mi amigo Manu trabaja como entrenador y es un maquina. Sabe cómo hacerte llorar jajajajaja…Pero creo que el mejor entrenamiento es surfing a diario.

Por cierto, ¿le das también cuando está pequeño en olitas de playa o eso ya te motiva menos?

Sí, surfeo a diario y todo tipo de tablas. Me encanta el tablón y en los días pequeños el Sup.

Volviendo al tema de las sesiones épicas…. Has estado en el agua compartiendo sesión con la gente de Lanzarote y los vascos en su última visita a La Santa, ¿verdad? ¿Cómo han sido esos días y esos baños? Háblanos un poco acerca de tú experiencia personal

Sí. Manu me comentó que venía un swell grande y que Natxo le había llamado para preguntarle por las condiciones. Tuvimos mucha suerte. El lunes surfeamos en el este de la isla ya que los vientos eran offshore en esa costa. Y el martes sabía que el mar había subido todavía más. ¡Se escuchaba desde la cama! Cuando llegué a La Santa y ví que el viento era perfecto sabía que sería un día épico.

Esa mañana desayuné en la panadería local de La Santa, donde me encontré alguno de los chicos. Tras comentar un poco la jugada de por dónde entrar, salir y qué deberíamos de hacer en caso de partir tabla, nos pusimos manos a la obra. Nos metimos Manu, Yeray, Antonio, Jaime, Josh, Monchi, Lewis, Natxo, Zumo y Aritza. Al llegar al pico vimos olas increíbles.

El año pasado tuve la peor cazada hasta el momento en este mismo spot, así que siempre intento pensar en que la megaserie vendrá mucho más atrás. Tras unas horas de bajadones, wipe outs y compartir muchas olas, la mega serie llegó y cazo a la mayoría. Yo me libré justo antes ya que pillé una izquierda y, una vez en el inside, no pude remontar.

¡Gracias desde aquí a todos los chicos, titanes!

Como bien dices Canarias es tu segundo hogar. Cuéntanos acerca de tu experiencia ahí. Tu contacto con sus gentes y sus olas….

Sí, llegué a Lanzarote hace 5 años. La primera vez me flipó el buen tiempo, las olas y la tranquilidad de la isla. Poco a poco conocí un grupo muy majo de chavales y la verdad es que me siento como en casa. Actualmente trabajo en “Club la Santa”, un hotel dedicado al deporte donde también puedo entrenar y vivir… Aunque me encanta el frío, los chapines y el gorro ehh!! Jajajaja

Por cierto, ¿qué haces cuando no hay super swell? ¿Alguna afición o pasatiempo al margen del surf?

Pues me encanta la pesca y también hago windsurf. Hace poco empecé con Boxeo pero soy un pato mareado.

También estoy aprendiendo a shapear con mi amigo Yeray. Me encanta poner música en su taller y dejar fluir la imaginación.

¿Próximo destino? ¿Alguna espinita clavada en cuanto spot que se te haya resistido o tengas especial “respeto”?

El año que viene estoy pensando en volver a Nueva Zelanda, donde estuve con 19 años y tengo un montón de amigos y muy buenos recuerdos. También tengo muchas ganas de volver a Irlanda. El año pasado estuve por ahí visitando a mi amigo Luis y me quedé con las ganas de surfear Mullaghmore .

¿Cuál sería la cima o la mayor meta para un amante de las olas grandes como tú?

No lo sé, la verdad. El mar lo decidirá. Ser buena persona, lo demás todo llega, ¿no?

Pues Nagai, tío, se ve a la legua que tú lo eres. Ha sido todo un placer tenerte por aquí, la verdad. Esperemos que no se te resista ninguna de esas metas que tienes en mente.

¡Muchas gracias Mar Gruesa! Mucha suerte con la nueva revista y nos vemos en el agua