Los locales de Skeleton Bay prohíben conducir de vuelta al pico

Desde que la ola se descubriera al mundo en el 2009, la masificación ha aumentado desorbitadamente. Los locales ven injusto que se transporte a los surfistas en 4×4 de vuelta al pico y ya han instaurado la norma que esta temporada se empezará a aplicar a los extranjeros.

Javi Muñoz “Pacotwo”

2,1 kilómetros es la distancia total que va desde el inicio del pico de Skeleton Bay hasta el final. Es físicamente imposible surfear más lejos de eso y si de alguna manera te las has arreglado para conectar las secciones del tubo de tu vida, sabrás que te espera una buena caminata de vuelta al pico.

Para los que no les gusta caminar, esperar a que un 4×4 te recoja y te suelte en el pico justo a tiempo para la siguiente serie se ha convertido en una práctica bastante habitual. Esto funciona muy bien si tú eres el surfista que es transportado, pero no sienta tan bien si te has tenido que comer el corrientón para mantenerte en el lugar para poder coger la siguiente serie.

“La principal causa de congestión en el agua es que los surfistas usan el transporte al pico. La gente local empieza a estar enfadada con esta práctica”, comenta el local de Skeleton Bay y miembro de la Asociación de Surfing de Namibia, Shaun Loubser. “Estamos buscando una alternativa antes de que la mierda toque el ventilador”.

Loubser y algunos locales más han estado surfeando esta ola bastante tiempo antes de que fuera “descubierta” por el mundo en el 2009. La exposición mediática que vino luego ha llevado a masificaciones inevitables, culminando en el swell de la temporada pasada que vio como equipos enteros llegaban de todos los rincones del mundo para documentar la ocasión.

“Los locales saben y entienden que no se puede hacer mucho para evitar la masificación, pero queremos intentar poner algunas medidas básicas en el lugar”, dice Loubser.

Ellos creen que el primer paso vital es que se prohiba “conducir a los surfistas de vuelta al pico”, lo que ya han implementado esta misma temporada, y que ellos mismos están demostrando con el ejemplo.

“Esto repartirá a la gente a lo largo de los dos kilómetros de ola y debería darle a todo el mundo una oportunidad más justa de surfear la ola”, explica Loubser. “Hasta ahora, todos los locales han estado de acuerdo con esta medida. Ahora es cosa nuestra implementarla con los surfistas extranjeros. Si todo el mundo se acoge a ella, no veo problema en que haya 50 personas en el agua surfeando”.