Kelly no da puntada sin hilo y este anuncio no hace sino reforzar el mensaje que viene promulgando hace años: que la prueba de Brasil apesta…y no sólo por sus fecales aguas.

En un esfuerzo por acallar esas críticas la WSL este año el campeonato se ha trasladado a Saquarema, una ola de calidad superior a la habitual ponzoña de Rio. Pero parece que no ha sido suficiente. No dudamos de la lesión de Kelly, pero el momento da lugar al debate.

“He estado trabajando a través de algunas lesiones en las últimas temporadas y, por desgracia, necesito tomarme un tiempo para reparar mi cuerpo”, “No estaré en Río y no sé cuánto tiempo necesitaré.”

“Tengo dolores lumbares desde los últimos tres años y aunque he sido capaz de combatirlos con cortos períodos de rehabilitación, no ha arreglado el problema. Si no hago esto ahora, en algún momento arruinaré mi cuerpo. Las próximas cinco semanas estaré de rehabilitación con los médicos de WSL en Australia y veremos cómo me siento después de eso. Tengo la esperanza de que estaré en plena forma de nuevo esta temporada en algún momento. Gracias a todos por el apoyo.”

La movida es que la siguiente prueba es la de Fiji, una prueba que el 11 veces campeón del mundo adora y que este año su propia marca patrocina. En el comunicado no clarifica cuando será su vuelta, pero nos sorprendería muy mucho no verle en Cloudbreak. Ojalá sea así, porque allí es donde más suele brillar.