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Aritz Aranburu. Foto: WSL

El de Sunset fue uno de esos campeonatos que se han vivido con los nervios a flor de piel debido a la lucha encarnizada por conseguir esa ansiada plaza en el cielo, edén, paraíso… o como queráis llamar al WCT. Eran muchos puntos en juego para muchos surfistas que aún tenían opciones reales de clasificación.

El francés Joan Duru, que ya había hecho los deberes en el pasado campeonato de Haleiwa, logra por fin colarse entre los más grandes después de varios años quedándose a las puertas. Joan ha demostrado sobradamente estar al máximo nivel y será un hueso duro de roer en olas que potencien su fuerza y su buena línea, sobre todo ese sólido backside que le ha catapultado ahí arriba.

Por su parte Frederico Morais tenía que hacerlo bien en Sunset, un lugar que en el pasado ya le dio buenos resultados (al igual que Tiago hiciera en su día). Esta vez el portugués tampoco falló y con una gran constancia terminaba segundo, dejando bien claro que está más que preparado para enfrentarse a los mejores en las olas más exigentes y difíciles.

Tanto Joan como Kikas podrían considerarse relevos naturales a compatriotas suyos como Picon o Tiago, que en su día llegaron al olimpo y que marcaron el camino a seguir.

Llegados a este punto la pregunta es inevitable: ¿dónde están los nuestros?
Ningún surfista nacional que compitiera contra la generación de Joan o Frederico asoma, ni de lejos, la cabeza en la clasificación del WQS.

Las esperanzas de ver a uno de los nuestros en el WCT a corto plazo continúan depositadas en “la generación de oro”, es decir, en Jonathan, Hodei, Gony y Aritz.

Gente que por supuesto aún tiene mucho que ofrecer, pero que ya miran de reojo su futuro en el plano competitivo. 

El salto generacional entre nuestros chicos de oro y los siguientes nombres con posibilidades reales es de casi una década. Si somos realistas y prestamos atención al panorama que nos encontramos por ahí (brasileños desconocidos pero super constantes, talentos australianos que no llegan ni a la veintena, americanos ansiosos de devolver la gloria a su país. Tahitianos y hawaianos más que curtidos en olas potentes…) nos asaltan las siguiente dudas:

¿Es la falta de apoyos la culpable de todo esto? ¿Son las federaciones…las marcas?…o ¿es una cuestión de ciclos? ¿Cuándo vamos a volver a tener un nombre entre los grandes?

Por ahora toca asumir y alegrarse de que franceses y portugueses (*también los italianos, gracias a la clasificación de Leo Fioravanti) nos han comido la tostada.

Habrá que conformarse con seguir viendo el “live webcast” para apoyar a los vecinos, porque definitivamente, ver un WCT con uno de nuestros surfistas eleva el espíritu a otra dimensión.