También es obvio que no despertarás simpatías si eres de los que le gusta fletar un par de furgonetas con amigos y entrar a tropel llenando el pico. No obstante, y pese al buen comportamiento del que puedas hacer gala, sí existen ciertas zonas proclives a los problemas y en las que deberías tener un especial cuidado.

Existen muchos otros spots directamente innombrables, de modo que hemos elaborado una lista que agrupa ciertas zonas de sobra conocidas y con un localismo “controlado”. Después de todo no queremos que nos dejen la cara hecha un cromo ni nos pinchen las ruedas del coche 😉

No digas que en Margruesa no te hemos advertido.

EL CONFITAL

GRAN CANARIA

Vigila tu motivación a pesar de los tubazos de derechas ya que si te pasas de listo tus problemas pueden empezar en el parking.

En el agua te encontrarás con una disputa aún mayor debido al gran número de locales que la frecuentan. La mayoría son de La Isleta y saben mantener la jerarquía. Existe bastante unión entre ellos y eso favorece que no se les escape ni una buena.

Si suena la flauta y te cuadra una de la serie pero te la saltan, cierra la boca y asúmelo, de otro modo, la historia pueda volver a donde estaba… En el parking.

Foto: Pacotwo





RODILES

ASTURIAS

La hermana pequeña de Mundaka es todo lo opuesto a La Santa ya que ofrece paredes muy largas con secciones maniobrables. No obstante esto puede favorecer una mala colocación y que te pille en medio de la trayectoria de quien se está haciendo un tubo, lo cual sería nefasto para el resto de tu sesión.

Rodiles se llena (mucho, muchísimo) de gente porque es la mejor ola en muchos kilómetros a la redonda. Los locales, en su mayoría de Gijón, lo saben y la protegen celosamente (muy celosamente).

Si vas, quédate al brazo y asegúrate de remar una en la que no venga nadie. O bien, que el que se haya caído no pueda achacarlo a tus remadas o trayectoria.

Estás avisado.

Foto: Pacotwo





LA SANTA

LANZAROTE

Actualmente es mucho más accesible que hace varios años, no obstante se trata de un pico muy reducido donde las olas buenas tienen nombre (Goma, Franito, Manuel Lezcano, Jose María…) y las posibilidades de un “forastero” se reducen bastante.

Como nos declaraban, no has de tener ningún problema si te quedas esperando tu turno en el segundo pico. Tal vez con el tiempo y echándole huevos los días más difíciles podrás ir ganándote un hueco.

Si te saltas este protocolo… Probablemente te inviten a volver a casa.

Foto: Edhey Ginory





EL BRUSCO

CANTABRIA

Al tratarse de una ola que requiere de unas condiciones bastante concretas, El Brusco se llena de gente da igual si es entre semana, hay un holocausto nuclear, o un congreso de chicas Playboy en los aledaños.

Primero están los locales de Noja, después los de alrededores (Ajo, Santoña, Laredo), seguimos con el resto de Cantabria, y finalizamos con una horda de bizkainos ávidos de tubos. Y es que esta playa es una de las pocas del Cantábrico donde los tubazos están asegurados.

No existe un localismo propiamente dicho, pero tampoco te pases de listo porque te lo harán saber. Hace un buen puñado de años ya, a alguien le entró un apretón y no se le ocurrió otra cosa que desahogarse en el vehículo de un conocido surfista bizkaino.

Foto: Pacotwo





YERBABUENA

CÁDIZ

Yerbabuena no es lo que era ya que los locales, en su mayoría de Barbate, se han tranquilizado mucho al asumir que su ola es casi de dominio público. No obstante continúa entrañando un gran riesgo en el parking, donde tu coche puede ser desvalijado con facilidad. Estos actos no son cometidos por los locales sino por gente que no tiene nada que perder y que se acerca a la playa en busca de algún fardo extraviado.

No dejes nada a la vista ni mucho menos de valor. Si lo haces da por hecho que probablemente no esté ahí cuando salgas. Intenta aparcar en un sitio visible o, por lo menos, donde no estés solo.

Estos son algunos de los consejos que nos daban pese a que nunca estarás a salvo de ser asaltado.

¿Alguna otra indicación?. Búscate otra ola.

Foto: Pacotwo