Hemos visto “Andy Irons: Kissed by god”

Ya te sabes el final de la peli, pero lo interesante de "Andy Irons: Kissed by god” está en el núcleo. Mucho de lo que sabíamos de su vida hasta ahora se queda en lo superficial después de ver esta película.
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Andy Irons. Foto: Brian Bielmann

El comienzo es crudo y desgarrador. Un Bruce Irons con los ojos inyectados en sangre nos dice: “Esto es lo más difícil que he hecho en mi vida”.

A partir de ahí se pone en contexto la figura de Andy. Su infancia en Kauai, su estancia en la North Shore, su ascenso como surfista profesional, y por supuesto, la rivalidad con su hermano Bruce. La película coge un ritmo bueno, de enganche total y media sonrisa recordando los grandes momentos que Andy nos dio en su carrera.

También vemos la cara B. Una vida llena de altibajos constantes, ya desde que era un niño en el colegio de Hanalei. El trastorno bipolar que sufría y que le condujo a una espiral de autodestrucción, está perfectamente explicado por expertos en el tema.

Los testimonios son una de las claves del ritmo de la peli, en la que su hermano lleva el hilo conductor. Un Bruce más amable del que estamos acostumbrados a ver, y que en ocasiones produce verdadera sensación de lástima, pero que también tiene momentos brillantes en los que cuenta algunas anécdotas de la vida de Andy.

Su mujer Lyndie es el otro personaje clave y una de las cosas más interesantes que se extraen de su testimonio es el punto de inflexión que según ella marca la vida de Andy: la injusta derrota contra Kelly Slater en una manga en J-Bay, donde según ella todo se vuelve en contra.

Al final de la peli uno se queda con la sensación de …joder ¿y nadie pudo ayudarle?

La muerte

En “Andy Irons: Kissed by god” de habla de drogas sin tapujos. Se cuentan con lujo de detalles situaciones en las que estuvo a punto de morir por culpa de los excesos. La muerte sobrevuela en todo momento a lo largo de la más de hora y media del film.

Bruce cuenta como durante una noche de desenfreno mano a mano con Andy tras su victoria en Chile este le preguntó “¿Bruce tienes miedo a morir? No hay nada que temer. ¿Te acuerdas cuando me morí durante 8 minutos en Indo…? Cuando miraba mi cuerpo muerto desde el otro lado, no me gustó lo que vi; no quería volver.”

La película es una espiral de momentos de esperanza y de desesperación que nos llevan a un final en el que el nudo en la garganta está asegurado.

La vida de Andy fue una lucha constante. La rivalidad con su hermano, la competitiva con Kelly Slater, pero sobre todo la constante pelea contra su cabeza. Quizás no se podía esperar mucho de algunas de sus amistades, pero sí de otros grandes amigos que seguramente hicieron todo lo que estaba en sus manos. Lo que no quita que al final de la peli uno se queda con la sensación de …joder ¿y nadie pudo ayudarle?

La respuesta es que probablemente Andy estaba destinado a autodestruirse. Puede que su cabeza simplemente eligiera el momento y el lugar sin que Andy tuviera otra elección.

Estamos ante una película que seguramente pasará a ser una de las grandes de la historia del surf, no sólo por lo que cuenta, también por cómo se cuenta. Aún no tenemos noticias de su estreno en España, pero os mantendremos al tanto.

LO MEJOR: La labor de documentación que he hecho la gente de Teton Gravity es simplemente extraordinaria. Tenemos acceso a la vida más íntima de Andy, con documentos, grabaciones y fotografías caseras que legitiman la historia que se cuenta.

LO PEOR: Algo poco relevante como las imágenes recreadas de los hermanos cuando eran pequeños, más propias de biopic televisivo de sobremesa.


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