La verdad que Brazil no ha defraudado puesto que nos ha deparado lo que todos esperábamos: malas olas, hordas de fans gritones y un vencedor brasileiro.

De esta forma Adriano, a base de pasión y un backside más que explosivo, se imponía en la final a la buena línea y la elegancia de Ace Buchan, uno de esos nombres con los que nadie contaba para Rio, y que además deja claro que no es sólo letal de espaldas.

Sin embargo no todo ha sido predecible ya que el contest nos ha dejado unas cuantas sorpresas y momentos dignos de recordar.

La primera de todas es la brillantísima actuación del wildcard local Yago Dora, una máquina voladora al que estábamos acostumbrados a ver en clips absurdos, pero nunca frente a los más grandes. Bien, Dora nos ha dejado claro que le da igual quien se le ponga por delante llegando hasta semis tras vencer a Kolohe, John John, Medina y Fanning. Casi nada…

Otra de las sorpresas fue la temprana eliminación de Toledo a quien se le penalizó con una interferencia (no repercutió en el resultado. Habría perdido de todos modos) frente a Kanoa Igarashi. Tal fue el cabreo que cogió que se acercó puño en alto a la torre de jueces a cantarles las 40. ¿Resultado? Vetado para competir en Fiji. Estaba claro que Toledo quería y creía que iba a ganar.

¿Más destacados? La constancia de Owen, la agilidad y falta de errores de Fanning, la perfecta lectura de Parko, que si bien no es el más excitante de ver en un contest como éste, su estado de forma deja claro que tiene que ser tomado en cuenta en cualquier tipo de condiciones. Y lo mejor de todo, que Jordy sigue finísimo, con ganas.
¡Hay disputa ‘multinacional’ para rato!

En cuanto a pinchazos… Los europeos no han brillado especialmente. Los mejores: Kikas y Jeremy, ambos eliminados en ronda 3.

Los americanos tampoco acaban de encontrar un buen filón en quien depositar todas sus esperanzas (el mejor fue Kanoa que llegó hasta ronda 5, pero aún así está a mitad baja de la tabla). En cuanto al resto, ¡sólo Nat Young pasó de ronda 2!.

Han flojeado también peña como Freestone, Pupo o Josh Kerr, que no terminan de explotar pese a ir sobrados de repertorio.

En fin, otro año más que Rio deja una estela de detractores que aún no terminar de comprender cómo una ola así puede seguir formando parte del Dream Tour.

La respuesta es bien sencilla: echadle un vistazo al ambiente que lucía la playa, más cercano a un “Maracaná” que a un spot surfero, con hordas y hordas de fans enfervorizados portando banderas, gorras y camisetas. …Del US Open, me Rio :-p

Por lo menos una cosa queda clara: el de este año promete ser un Tour bien calentito, tanto por arriba como por abajo. Después de todo, ¿no es show lo que buscamos?